Gracias al poder de la Fibromialgia

La Fibromialgia es una niña mimada, odia recibir órdenes, y por supuesto, no soporta que la desobedezcan.
Le encanta el dolor, darte dolor, tiene infinidad de síntomas, demasiados, a veces se juntan todos.
No deja que tengas memoria (fibroniebla), le encanta parece una culebra que pasea por tu cuerpo hacia arriba, hacia abajo, el dolor es crónico y te salen patologías.
Las personas están bajo su influencia, los dolores atacan bajo sus órdenes.
A veces lo único que puedes haces es tener un desaliento negativo para hacernos caer en una profunda depresión.
¡Menudo personaje esta Fibromialgia!
No te deja ir de vacaciones.
No te deja bajar la guardia.
No te deja salir de casa.
Castigada.
Tu eres su lugar de residencian, y tu solo quieres buscar un lugar de refugio que no existe. La Fibromialgia te guía.
En un primer momento, cuando ataca, no parece que sea nada, pretende pasar desapercibida ante todos, y lo consigue, el problema es cuando empieza a dar órdenes…
Lo mejor de todo es que no hay cura, antídoto.
Nosotros mismos, nos curamos las heridas tras los combates, cayendo en ansiedad y depresión, despojándonos de toda motivación.
 

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